Delincuencia empresarial

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Muchas veces hemos leído historias de éxito, de personas con orígenes muy humildes que logran consolidarse como creadores de grandes empresas. Emprendedores que supieron vencer adversidades varias. El grupo Wong y los hermanos Añaños son ejemplos perfectos de este tipo de empresarios. Difícil encontrar algo que apañe tamaños esfuerzos y está demás decir que su ejemplo es inspirador.

Pero, al reverso de la moneda encontramos personajes oscuros, que provienen del submundo, donde la corrupción (en todas sus formas) campea. Personajes de reputación dudosa que van construyendo imperios, pero imperios en base a falsedad y delincuencia. Un empresario que tuviese una serie de litigios que van desde la estafa y la extorsión hasta el asesinato, difícilmente sería un empresario al que uno podría apoyar. No estaríamos ante un empresario, sino ante un delincuente. Y si este delincuente tuviese o (quisiese tener) suficiente influencia sobre nuestro ridículo congreso para aprobar leyes a la medida, ¿no consideran que debería levantarse al menos una legítima aunque mínima voz de protesta? Como se observará, la razón de este post es el Grupo Oviedo.

 

Protesta en la ciudad de Lima, aparentemente auspiciada por el grupo Oviedo.Gobierno-suspende-embargos-a-Pomalca-y-Tuman-600x397

La primera vez que tuve noticia de ellos fue cuando tomaron la dirección de Pomalca y Tumán. Todo parecía indicar que esta familia de pujantes cuzqueños era una expresión más de esa cara de nuestro Perú que es tremendamente emprendedora y hábil en los negocios. Pasaron los años y me encontré con artículos sobre ellos en las revistas de dos de los centros más importantes de maestrías empresariales en el país.

Nuevamente, la imagen de ellos era perfecta. Sin embargo, me asaltó una curiosidad. ¿Cómo un grupo empresarial pequeño, que tenía una cadena de supermercados de tamaño mediano en Cuzco se convirtió en dueño de los ingenios de Pomalca y Tumán? Otro punto muy curioso es que en ningún momento se cuestionaba nada respecto a su vida pasada, porque se los consideraba algo así como el nuevo milagro del empresariado peruano. Un caso de estudio interesantísimo para estas dos casas de estudio.

Fueron alabados por cierto canal de cable, un diario especializado en actividades empresariales continúa sacando publicidad a página completa de ellos. Y la pregunta fue siempre, ¿es verdad tanta belleza? ¿O es que estas publicaciones y programas sucumbieron ante las ingentes cantidades que suelen gastar el grupo en publicidad?

Mirémosle con otros ojos. Este “grupo empresarial” parece llevar consigo una forma de trabajo más cercana a la delincuencia común que a un brillante manejo estratégico. Han incrementado las deudas de los ingenios de Tumán y Pomalca, desde seis a más seiscientos millones de nuevos soles. Dicen que pagarán el total de las deudas hasta el 2035… sin embargo el Grupo Gloria cuando se hizo con el control de Casa Grande pagó en cinco años el total…

 

Marcha de trabajadores de Pomalca, el 24 de enero en la ciudad de Chiclayo.protesta-de-Azucareros-300x225

Piden que no se les embargue, obligan a sus empleados a protestar por las calles so riesgo de perder su empleo si no lo hacen, los llevan inclusive hasta las calles de Lima gastando dos millones de soles… y muchos de los opositores temen por sus vidas.

Un empresario tiene la habilidad de transformar la sociedad. Sus valores y principios se trasladan hacia esta y la llevan en su dirección. Lamentablemente la única herencia que recibirán Pomalca y Tumán será el de ciudades corruptas y violentas, serán ejemplo de cómo los empresarios-delincuentes son capaces de arruinar no sólo la prosperidad de un pueblo sino también sus valores.

Efectos de nuestra crisis: Xenofobia

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Los efectos de la crisis actual sobre las economías de muchos países son (y serán) terribles. Y dentro de estas, serán las familias (y las generaciones venideras) quienes más los sufrirán. Recuerden: nosotros somos resultado de una situación similar. Somos hijos de una crisis, la del primer gobierno aprista.

Las crisis siempre dejan secuelas que afectan la forma cómo las familias suelen vivir. Los aproxima a otra realidad, los enfrenta a un mundo al que no están acostumbrados. Si bien es fácil que una situación de pobreza se revierta, una vez se dinamiza la actividad económica y los trabajos se incrementan, las secuelas psicológicas (por llamarlas de alguna manera) permanecerán tiempo después de que la crisis haya pasado.

Desde donde lo veo, las secuelas psicológicas atañen los miedos y odios más profundos, sobretodo en los grupos golpeados más fuertemente por las recesiones. Estos suelen ser, en los países desarrollados, los grupos de trabajadores. Son masas que claman por una explicación pues no pueden proveérselas por sí mismos. Se consideran víctimas de alguien y usualmente este alguien tiene que ser aquel que es diferente. Diferente física o intelectualmente.

xenofobia

La xenofobia cae perfectamente en la primera categoría. Usualmente las masas desesperadas consideran que las minorías les quitan trabajo, dinero, oportunidades; en definitiva, todo aquello que les podría haber salvado de la pobreza. Pensemos en los Estados Unidos: la ley SB 1070 de Arizona contra la inmigración ilegal permitía deportar a cualquier persona que ellos consideren ilegal (o sea, diferente); el atentado contra la congresista Giffords – en Arizona también – por considerársele defensora de inmigrantes; su siempre alegre muro fronterizo con México…

Pero si bien Estados Unidos es un ejemplo fácil, veamos algunos hechos desde Europa. Francia tiene una política que se podría calificar de desprecio hacia los gitanos y musulmanes. A los primeros se les ha expulsado mientras que a los musulmanes se les prohíben ciertas prácticas propias de su identidad. En España se vienen produciendo movimientos anti-migratorios muy fuertes. Recordando que las últimas elecciones, el candidato Mariano Rajoy, prometía el respeto a los derechos de los migrantes si estos respetaban las costumbres de los españoles. Y recientemente, en Rusia, el diplomático peruano Sergio del Castillo se encuentra desaparecido; se supone que grupos xenófobo de neofascistas lo habrían asesinado.

Es cierto, no se puede decir que la única causa de todo esto sea la crisis, pero debe resaltarse que es justamente después de la misma, que parecen agilizarse y afianzarse los sentimientos más xenófobos y retrógrados en la mente de los pobres de los países desarrollados.