Libertad académica y autonomía en las universidades católicas - José Távara

,

Por José I. Távara
Profesor PUCP

El grave conflicto que enfrenta a mi Universidad con el Arzobispo de Lima tiene, entre sus antecedentes, la difusión de un modelo de universidades católicas desde fines de los años 60, en el contexto de renovación y apertura generado por el Concilio Vaticano II. Este modelo fue diseñado en 1967 durante la “Conferencia de Land O’Lakes”, en la cual participaron obispos y autoridades de Universidades católicas de EEUU, de congregaciones religiosas y también el entonces Rector de la PUCP, el P. Felipe Mac Gregor, S.J.


Para este grupo de líderes católicos, la mejor manera de servir a Dios desde la Universidad era buscando la verdad en la excelencia académica al servicio de la sociedad. Por ello era indispensable asegurar “una verdadera autonomía y libertad académica frente a autoridades de cualquier tipo, laico o religioso, que sean externas a la propia comunidad académica”, como “condiciones esenciales de vida, crecimiento y sobrevivencia para las universidades católicas, y para todas las universidades”.


La presencia del catolicismo en la Universidad se afirmaría mediante una enseñanza teológica de calidad, iluminada por el Concilio Vaticano II, la asesoría constante y el servicio a la Iglesia, y, por cierto, con la prioridad otorgada al análisis de problemas que los cristianos consideran fundamentales, como la pobreza, el desarrollo y la construcción de la paz. La fe católica no podría difundirse en las universidades mediante restricciones y edictos, sino a través del compromiso y el testimonio al interior de la comunidad académica, en un clima de libertad y gratuidad.


La mayoría de Universidades católicas que adoptaron este modelo –libertad académica, autonomía institucional y diálogo entre fe y razón– ocupan hoy un lugar destacado en los rankings de excelencia académica. Sus autoridades también lograron establecer relaciones estrechas de cooperación con la mayoría de los obispos, con una comunicación fluida, respeto y confianza mutua al enfrentar los dilemas y desafíos del mundo moderno. Sus líderes entendieron bien que los laicos debían reflexionar sobre su fe desde su propia experiencia intelectual, y apostaron a que, en este proceso, el compromiso libremente asumido por los católicos traería cambios favorables para la humanidad y una renovación de la propia Iglesia.


Como lo sostuvo el padre Theodore Hesburgh, la reforma generó una universidad en muchos sentidos más católica y comprometida con la formación de buenos profesionales y buenos ciudadanos, más efectiva en anunciar el mensaje de salvación en el mundo moderno. Hesburgh sostenía que la Iglesia no estaba obligada a entrar a la vida universitaria, pero si decidía hacerlo debía respetar, ineludiblemente, las reglas establecidas de autonomía y libertad académica.


Lamentablemente, la opción por este modelo es hoy atacada por sectores ultraconservadores, que aspiran a imponer un modelo único –preconciliar e intolerante – y no vacilan en difamar y calumniar a las autoridades de la PUCP. Frente a ellos la PUCP defenderá sus principios y valores con todos los medios a su alcance, afirmando su compromiso con la fe católica y la excelencia académica al servicio de la sociedad. El largo conflicto que se avecina traerá costos elevados para todos: la PUCP distraerá valiosos recursos en defenderse, y la Iglesia podría perder no sólo su relación con una Universidad de prestigio, sino también la autoridad moral requerida para anunciar el evangelio en el mundo universitario peruano.

Extraído de: Actualidad Económica del Perú

Crisis Externa: La hora del BCRP y del MEF - Waldo Mendoza

,

Waldo Mendoza Bellido
Jefe del Departamento de Economía de la PUCP


La nueva crisis que amenaza al mundo puede frenar nuestro crecimiento económico. Una gran lección de la última crisis es que la soberbia es una mala consejera. En octubre de 2008, en la clausura de la CADE, Alan García dijo “yo les garantizo un crecimiento económico de 6.5 %”. El Banco Central de Reserva (BCRP) y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) creyeron en ese mensaje, reaccionaron a destiempo, y ya sabemos lo que pasó.


En la década pasada, la crisis rusa redujo nuestro crecimiento de 7 % en 1997, a -1 % en 1998. La primera crisis global de este siglo lo hizo caer de 10 % en 2008 a 1 % en 2009. Que no se repita.


Cualquiera sea su naturaleza, las crisis externas significan, en lo inmediato, una reducción del precio de nuestros minerales (con excepción del oro) y una salida de los capitales de corto plazo.


El menor precio de los minerales reduce la recaudación y eleva el tipo de cambio. La salida de capitales reduce la oferta crediticia, hace caer la bolsa de valores y también eleva el tipo de cambio. Estos factores enfrían a nuestra economía.


Es difícil, a estas alturas, decir cuál será el tamaño de esta crisis. No puede descartarse, sin embargo, que puede ser tan o más grande que la de 2008-2009.
Primero, porque ahora habrían varios “epicentros,” en Europa, además de Estados Unidos. Segundo, porque los márgenes para hacer política fiscal y monetaria expansiva en el centro casi no existen. Tercero, en el afán de no ser degradados como Estados Unidos, muchos países europeos pondrán en marcha ajustes fiscales.


En nuestro país, la capacidad de responder es hoy mayor que en 2008, porque el BCRP tiene casi US $50 000 millones de reservas y el MEF cuenta con cerca de US $6 000 millones en el Fondo de Estabilización Fiscal.


En 2008, la crisis externa nos encontró en pleno auge económico; ahora nos encuentra en plena fase de desaceleración. El BCRP y el MEF deben empezar a hacer uso de estas fortalezas. El BCRP debe bajar la tasa de interés de referencia, y vender dólares para inyectarlos al sistema financiero y evitar un alza desmedida del tipo de cambio. En el caso del MEF, la inversión pública es la variable central de política, pero ojo con los cuellos de botella que impidieron su uso a tiempo en la crisis anterior.


Extraído de: Actualidad Económica del Perú

¿Hacia una nueva recesión mundial? - Bruno Seminario

,

Extraído de: Actualidad Económica del Perú


Es tan extraño el espíritu del tiempo que nadie parece capaz de anticipar lo que finalmente ocurrirá. Así, a nadie puede sorprender que los pronósticos económicos formulados a principio del presente año sean revisados, porque el escenario que vaticinaron nunca llego a consolidarse. Como las economías emergentes de mayor tamaño y dimensión, experimentaron en el 2009, sólo por breve tiempo los efectos de la crisis, se extendió la opinión que convertía su expansión en la base fundamental del proceso de recuperación. Sin embargo, esta afirmación al finalizar el primer semestre del 2011 sería prematura: en todas ellas desfallece el vigoroso ímpetu que parecía caracterizar su recuperación. Por diversas causas, se impone una nueva coyuntura donde el crecimiento lento parece ser la norma en los países emergentes mientras que el estancamiento domina la dinámica en Estados Unidos y la Unión Europea.


En Asia, el aumento en el precio de las materias primas empuja hacia arriba la inflación, deteriora la balanza de pagos, y, obliga a los bancos centrales a adoptar políticas monetarias restrictivas. Por ejemplo, en la India el Banco Central de Reserva ha aumentado en diez oportunidades el tipo de interés pero éste permanece aún a un nivel inferior a la tasa de inflación. En este mismo país, el gasto del gobierno está fuera de control y el déficit fiscal llega a diez puntos porcentuales del producto interno bruto. Aunque en China, el Banco Central ha procedido de forma similar, el principal problema es la cartera de dudosa calidad de su sistema bancario. En el año 2006, se estimó el monto de estos malos préstamos en 911,000 millones de dólares, pero la suma puede haber crecido sustancialmente, debido a la burbuja hipotecaria y a los préstamos de estímulo otorgados por el gobierno chino. En el Brasil, el principal problema el crédito de los consumidores absorbe el 28 por ciento de su ingreso disponible, una cifra mayor a la de Estados Unidos, y, el gasto del fisco también estaría fuera de control.


Agotada, en las principales economías emergentes, la posibilidad de aumentar la demanda interna, sólo pueden preservar su ritmo de expansión con una agresiva política comercial. Pero, ¿es viable esta estrategia en el momento actual? Ni Estados Unidos ni la Unión Europea se han recuperado plenamente de la recesión del 2008 y el 2009. En Europa, el estancamiento es la norma en el sur del continente, mientras que Alemania, la economía de mayor tamaño, basa su crecimiento en el dinamismo de las economías de Asia, y, por esta razón , ésta y su socios de la UE, pueden resistir cualquier intento de los países emergentes orientado a alterar esta situación. Si bien en Estados Unidos, la recuperación es bastante más fuerte y con un fundamento más sólido, pues se apoya parcialmente en la innovación de sus industrias de alta tecnología, su gobierno no parece estar dispuesto a asumir nuevamente el papel de comprador universal. Además, también en este país no parecen viables nuevas políticas de estímulo monetario o fiscal. En esta coyuntura en las que parecen predominar tantas azarosa circunstancias, sería difícil encontrar factores que operen en opuesta dirección; existen empero ¿Cuáles son estas poderosas fuerzas capaces de contrarrestar esta inexorable tendencia hacia la contracción? En primer lugar la reconstrucción del Japón y el gasto asociado a la misma, en segundo lugar, las innovaciones que se han registrado en sectores claves de industrias de tecnología de Estados Unidos (teléfonos inteligentes, tabletas de computación, tiendas virtuales de música, libros y películas, etc.) y que en este momento impulsan hacia arriba la inversión empresarial de Estados Unidos.

Miopía, Crisis Alimentaria y el Arroz

,

El Perú es una economía pequeña y abierta al mundo. Son múltiples las implicancias de esta premisa en el plano económico, pero la más importante y obvia es aquella que se refiere al nulo efecto que tenemos sobre el mundo. Enfocándolo desde otro ángulo, se traduciría en que la mayor parte de variables del comercio se presentan para nosotros como exógenas; sobre las cuales no tenemos influencia alguna, pero que sí influyen sobre nosotros.


No obstante, muchas veces los actores económicos son incapaces de observar los fenómenos externos y se concentran únicamente en el contexto doméstico. Esto degenera en una miopía terrible que busca culpables al interior del país cuando las razones son foráneas.


Aproximadamente desde el año 2003, los precios de los principales commodities alimenticios experimentaron una tendencia creciente hasta alcanzar un pico en el 2008, año en que se registraron los mayores precios del trigo, maíz y arroz. Este hecho fue motivo de estudio y debate por parte de diversos economistas, concluyéndose que estábamos ingresando a una época de alimentos más caros.

Las consecuencias de los precios más altos afectarían directamente a los más pobres de cada país, quienes verían reducida su capacidad de compra. Con ello, la seguridad alimentaria de los países en desarrollo peligraría, pudiendo degenerar en serios problemas sociales si no se preparan los mecanismos adecuados de asistencia. Colateralmente, la malnutrición resultante desencadenaría una disminución en el capital humano de las siguientes generaciones. Al respecto, instituciones especializadas en temas de pobreza y seguridad alimentaria han publicado estudios en las que resaltan la necesidad de combatir precautoriamente esta crisis.


El presente artículo tiene como objetivo explicar el por qué de la volatilidad que se observa en el precio de los commodities alimenticios y cuáles sería la tendencia para los años venideros. Es necesario recordar que en Perú, el arroz también alcanzó un pico el 2008. No obstante, el gobierno fue miope, no pudo comprender que las causas eran externas y tradujo su incomprensión de la realidad internacional en amenazas veladas y calumnias sobre acaparamiento y especulación, supuestamente orquestados por la industria molinera nacional. Este artículo intentará también, eliminar en parte, la miopía estatal que llevó a conclusión tan errónea.


Las causas de la crisis


En primer lugar, se debe aceptar que existe un fenómeno mundial en el cual los precios de los commodities alimenticios han experimentado un auge tan fuerte que ha generado inestabilidad política y malestar social en muchos países en desarrollo. En síntesis, una crisis .


El incremento en los precios de los alimentos es consecuencia de una serie variables que deben ser disgregadas para su correcta explicación. Se debe distinguir entre las de largo plazo (aquellas que han influido paulatinamente en la elevación de los precios) de las de corto plazo (las mismas que desencadenaron una sobrerreacción de los precios en el año 2008, por encima de los que serían los nuevos precios de equilibrio).


Entre las variables de largo plazo encontramos, por el lado de la demanda:

 
La demanda por biocombustibles.- cultivos antes destinados al consumo humano ahora son orientados a la obtención de combustibles alternativos. Un dato para ilustrar este punto: el 30% de los cultivos de maíz de EE.UU. durante los años 2007 y 2008 fueron destinados a la producción de biocombustibles.
El incremento en el precio del petróleo.- se asume que su efecto se transmite a través de de una mayor demanda por biocombustibles, sin embargo, hay fuerte evidencia empírica que apunta a que el precio del petróleo tiene un impacto muy fuerte sobre la producción de alimentos (en cuanto influye en el precio de los insumos agrícolas) y su transporte (en el comercio internacional y al interior de las economías domésticas).
El rápido crecimiento de China e India.- se considera que el crecimiento de China e India ha mejorado la dieta de esos países, haciéndoles consumir más de todos los alimentos. Sin embargo no hay un sustento empírico que avale dicho supuesto. No obstante, China e India, sí generan una presión alcista en los precios, pero esta se manifestaría a través de una mayor demanda por petróleo.


Por el lado de la oferta, dados los precios bajos de los alimentos durante los años ochenta y noventa, los incentivos para incrementar la capacidad agrícola fueron mínimos. Por consiguiente, la productividad del agro, herencia de la Revolución Verde, no se incrementó a la misma tasa con que se venía incrementado la demanda por alimentos.


De este modo, la demanda mundial superó a la oferta. Los stocks mundiales, que en décadas pasadas habían asegurado la estabilidad de los mercados de alimentos, conocieron su límite. Así, se habían asentado las bases de precios más altos para los commodities alimenticios de los que habían existido nunca. A partir de este punto, ya no era posible volver al mundo de los alimentos baratos.


Finalmente, el cambio climático se sumó a las presiones sobre la oferta de alimentos. Esta variable tuvo un efecto devastador en los precios a corto plazo y generó la volatilidad extrema que observamos estos años, cuyo punto más alto hasta el momento se manifestó entre Marzo y Julio del 2008.


El caso del arroz


El arroz también responde a la lógica explicada en las páginas precedentes. El arroz se encuentra alto pues sus variables fundamentales han variado de tal manera que se ha generado un nuevo punto de equilibrio tanto para la producción como para el precio. Además, cabe esperar que estas fuerzas sigan ejerciendo presiones al alza. Entonces, el precio del arroz en el mediano y largo plazo presentará una tendencia positiva, elevándose a medida que pasan los años.


Por otro lado, el comercio de arroz a nivel mundial tiene muchas similitudes con el comercio doméstico. En primer lugar, el mercado de arroz en el mundo no es tan organizado como serían por ejemplo el del maíz o el del trigo. Segundo, los productores son muchos, dispersos y en muchos países domina el minifundio, lo que hace que el comercializador no tenga certeza alguna sobre las existencias reales del producto.


Entonces, la especulación surge justamente como una forma en que el comercializador se protege de la incertidumbre sobre las cantidades producidas. Ahora, como también expliqué, el cambio climático tendrá un fuerte efecto sobre las existencias reales. Entonces, la incertidumbre será mayor. De ahí que si bien a largo plazo experimentaremos la tendencia creciente en el precio del arroz, la estructura misma de este mercado hace que las reacciones en el corto plazo sean muy aceleradas y los precios que se alcancen, muy altos.


Finalmente, cabe mencionar que el arroz es un caso excepcional de estudio. Muy interesante sobretodo porque mercados de cereales similares como el maíz y el trigo, a pesar de que están enfrentados a las mismas condiciones que el arroz, presentan un comportamiento más sosegado. Entiéndase por esto que su especulación no alcanza los precios increíbles del arroz y sobretodo que esta se sucede en un periodo promedio de cuatro meses, mientras que en el arroz el overshooting se da en apenas un mes.


En conclusión, el Estado miope y el resto de actores económicos (seguramente no tan miope) debería también prestar atención al resto del mundo pues, como propuse inicialmente: somos una economía pequeña y abierta.

Publicado originalmente en la Revista de la Asociación Peruana de Molineros de Arroz (APEMA).

Krugman sobre la Crisis Alimentaria

,

Hoy comparto con uds. un artículo muy interesante del profesor Krugman publicado en The New York Times. Lo comparto tal cual estaba en inglés, para evitar perder algún énfasis especial o alguna idea que pueda sufrir alguna alteración al momento de traducirlo.

El artículo original pueden encontrarlo aquí.

 

Droughts, Floods and Food – Paul Krugman

We’re in the midst of a global food crisis — the second in three years. World food prices hit a record in January, driven by huge increases in the prices of wheat, corn, sugar and oils. These soaring prices have had only a modest effect on U.S. inflation, which is still low by historical standards, but they’re having a brutal impact on the world’s poor, who spend much if not most of their income on basic foodstuffs.

The consequences of this food crisis go far beyond economics. After all, the big question about uprisings against corrupt and oppressive regimes in the Middle East isn’t so much why they’re happening as why they’re happening now. And there’s little question that sky-high food prices have been an important trigger for popular rage.

So what’s behind the price spike? American right-wingers (and the Chinese) blame easy-money policies at the Federal Reserve, with at least one commentator declaring that there is “blood on Bernanke’s hands.” Meanwhile, President Nicolas Sarkozy of France blames speculators, accusing them of “extortion and pillaging.”

But the evidence tells a different, much more ominous story. While several factors have contributed to soaring food prices, what really stands out is the extent to which severe weather events have disrupted agricultural production. And these severe weather events are exactly the kind of thing we’d expect to see as rising concentrations of greenhouse gases change our climate — which means that the current food price surge may be just the beginning.

Now, to some extent soaring food prices are part of a general commodity boom: the prices of many raw materials, running the gamut from aluminum to zinc, have been rising rapidly since early 2009, mainly thanks to rapid industrial growth in emerging markets.

But the link between industrial growth and demand is a lot clearer for, say, copper than it is for food. Except in very poor countries, rising incomes don’t have much effect on how much people eat.

It’s true that growth in emerging nations like China leads to rising meat consumption, and hence rising demand for animal feed. It’s also true that agricultural raw materials, especially cotton, compete for land and other resources with food crops — as does the subsidized production of ethanol, which consumes a lot of corn. So both economic growth and bad energy policy have played some role in the food price surge.

Still, food prices lagged behind the prices of other commodities until last summer. Then the weather struck.

Consider the case of wheat, whose price has almost doubled since the summer. The immediate cause of the wheat price spike is obvious: world production is down sharply. The bulk of that production decline, according to U.S. Department of Agriculture data, reflects a sharp plunge in the former Soviet Union. And we know what that’s about: a record heat wave and drought, which pushed Moscow temperatures above 100 degrees for the first time ever.

The Russian heat wave was only one of many recent extreme weather events, from dry weather in Brazil to biblical-proportion flooding in Australia, that have damaged world food production.

The question then becomes, what’s behind all this extreme weather?

To some extent we’re seeing the results of a natural phenomenon, La Niña — a periodic event in which water in the equatorial Pacific becomes cooler than normal. And La Niña events have historically been associated with global food crises, including the crisis of 2007-8.

But that’s not the whole story. Don’t let the snow fool you: globally, 2010 was tied with 2005 for warmest year on record, even though we were at a solar minimum and La Niña was a cooling factor in the second half of the year. Temperature records were set not just in Russia but in no fewer than 19 countries, covering a fifth of the world’s land area. And both droughts and floods are natural consequences of a warming world: droughts because it’s hotter, floods because warm oceans release more water vapor.

As always, you can’t attribute any one weather event to greenhouse gases. But the pattern we’re seeing, with extreme highs and extreme weather in general becoming much more common, is just what you’d expect from climate change.

The usual suspects will, of course, go wild over suggestions that global warming has something to do with the food crisis; those who insist that Ben Bernanke has blood on his hands tend to be more or less the same people who insist that the scientific consensus on climate reflects a vast leftist conspiracy.

But the evidence does, in fact, suggest that what we’re getting now is a first taste of the disruption, economic and political, that we’ll face in a warming world. And given our failure to act on greenhouse gases, there will be much more, and much worse, to come.

Populismo Colosal

,

En verdad que estoy algo ansioso por el momento en que acabe este segundo gobierno aprista. No porque tenga alguna simpatía por algún candidato y quiera verlo en el sillón presidencial. No. La verdadera razón es un cierto temor a que el gobierno saliente empiece a generar dicharacheramente una serie de pasivos que no solamente degenerarían en problemas para el gobierno entrante sino para la continuidad del crecimiento peruano.

Muchos opinan que el Alan García de ahora ya no es el de antaño. Yo no lo viví en carne propia. Pertenezco a una generación que nació bajo la sombra de su pésimo primer gobierno y hacia mí sólo han llegado a manera de anécdotas sus excentricidades. Sin embargo, de la manera cómo se comporta ahora estoy convencido de una cosa: no sólo tiene un “ego colosal”, sino que también es portador de una enfermedad espantosa, el “populismo colosal”.

Y lo digo por la forma tan abierta con que se comporta más que como un mandatario, como un soberano al que obedecer. Cuya palabra es ley. Abstraigámonos de la realidad por unos segundos (como buen economista) y supongamos que el orondo Alan avanza por un pueblo joven y se le acerca algún poblador pidiéndole alguna obra. ¿Qué creen que haría Alan García? ¿Le explicaría al poblador lo difícil que es asignar dinero a algo que no estaba previamente presupuestado o se zurraría por completo en todo (y en todos sus ministros) y le ofrecería no sólo lo que le pidió y más? Y es que su, llamémosle así, “impulsividad” le lleva a utilizar el poder para satisfacer una serie de apetitos propios.

Impuestos Alan - Carlin

Y el por qué de mi post fue una noticia ya pasada en la cual Alan se anticipaba todos y en una jugada muy calculada políticamente afirmó que el IGV iba a ser reducido en 1%. Y al decir que se anticipaba a todos, me refiero prácticamente a TODOS. Pues ni su propio Ministro de Economía, el Ing. Benavides, estaba enterado y se limitó a decir algo que en síntesis sonaba así: “sí, lo hemos pensado, que tal vez, que podría ser… pero todavía no hemos hecho ni siquiera una simple proyección”.

La reducción del IGV según nuestro ministro ha de incrementar la recaudación y ayudará a la formalización. Disculpen pero tal idea me suena a dogma neoclásico. Bush trató de paliar la reciente crisis disminuyendo los impuestos a los de mayores ingresos en EE.UU. y no obtuvo ningún resultado reactivador. Se puede argumentar que las situaciones son diferentes, pero si se fijan bien en el fondo es lo mismo. La hipótesis es que una reducción de impuestos estimula la economía (cualquiera fuera el mecanismo), si lo contrastamos con la realidad (en EE.UU.) y vemos que no ha tenido ningún impacto entonces rechazamos la hipótesis. Simple como ello.

Alan 2016 - Carlin

Por otro lado, disminuir la recaudación estatal, en un país que no está acostumbrado a tributar, de hecho ha de desequilibrar algo presupuestado previamente. ¿Quién tendrá que componer esto? Bah, a Alan eso ya no le importa. Al contrario si pudiese hacer uso de alguna otra promesa electoral de algún otro candidato por ahí, estaría encantado. Total, él ya trabaja para su reelección.

Habana Libre

,

Tuve la fortuna de viajar a Cuba recientemente y conocer una realidad que tantas veces había leído en el blog Generación Y, de Yoaní Sanchez. Por supuesto que la experiencia no iba a ser la misma que la de aquellos cubanos que día a día viven y sobreviven en una isla de la cual yo no entendía por qué tanto alboroto. Comprenderán que este post no es un relato de mis aventuras cubanas sino la narración desde la mirada de un economista.

Curiosamente me sentí contento, como a quien le dicen que va a conocer alguna civilización casi extinta. De comunistas/socialistas o como quisiesen denominarse. Ideas que para el mundo occidental ya habían demostrado ser fallidas. Quería conocer cómo era ese Socialismo del Siglo XX y si en algo era mejor que ese Socialismo del Siglo XXI que cierto individuo agorilado pretende hacer creer (al pueblo venezolano) que es la vanguardia del pensamiento económico.

Una señorita que de casualidad viajaba conmigo en esos andares por La Habana señaló algo que me pareció curioso y que se vende como una idea exótica y superior. Y la frase que soltó fue “y es que aquí todos son iguales”. ¿Iguales? En qué sentido son iguales. Porque previamente el guía había explicado que los cubanos ricos habían decidido emigrar durante la revolución… y ahora todos eran iguales.

¿Pobres? Fue el primer pensamiento que me asaltó. Podrá sonar insensible pero esa era la realidad que se me revelaba a cada paso. No había vuelta que darle. Todos eran pobres. Por consiguiente, todos eran iguales. (Con sus excepciones revolucionarias, como se ve en la foto.)

Un Audi A4 avistado alegremente en La Habana, donde todos son iguales.Audi - Habana

Un paréntesis: una de las cosas que me pareció muy interesante fue que el racismo parecía inexistente. La isla había sido colonizada por españoles y por negros africanos. Sus descendientes pueblan la isla y no existe entre ellos – al menos en mi experiencia – un atisbo de desprecio entre ellos. Para mí, algo sorprendente y tal vez uno de los mayores éxitos de la revolución: creó un pueblo que no distingue por el color de piel.

Se me hizo notar que “todos eran iguales”… pero tal vez en cuanto a su riqueza material. En lo que podían adquirir. Sin embargo, en ciertas miradas se podía distinguir inconformismo, esa característica tan humana de querer más de lo que tenemos, de ser más de lo que somos. No un simple homo economicus, sino un hombre completo. El sentirse que esa situación no podía ser así.

Tuve la oportunidad de conversar con muchos habaneros. Si bien algunos se sentían felices viviendo así, otros, los de mirada disconforme referían que la vida no podría sobrellevarse si no trabajaban todos (dentro de la familia) por los quince pesos convertibles que ganaban al mes (alrededor de 16.20 dólares). Ellos no querían ser iguales y les estaban negando la oportunidad de sobresalir. Tal vez sus necesidades básicas estaban satisfechas. Tal vez tenían comida, vestido, educación, salud. Pero algunos quieren probar qué se siente sobresalir. Ser mejor que los demás. En general libertad.

Libertad como la describiría Amartya Sen. Aquella libertad que nos hace más felices, que nos hace “más ricos”, una riqueza intelectual, espiritual, cultural. Y en Cuba, una nación que se jacta de tener unos niveles altos de educación y salud, falta libertad. Qué importaba ya la libertad de expresión si ni siquiera la libertad de prosperar, de sobresalir se puede ofrecer.

P.D.- Tryp Habana Libre, era justamente el hotel donde me alojé. Un nombre que de hecho me llamó la atención y que me trajo a la memoria las ideas de Sen sobre libertad. De ahí el título del post.

Habana Libre

,

Tuve la fortuna de conocer Cuba recientemente y conocer una realidad que tantas veces había leído en el blog Generación Y, de Yoaní Sanchez. Por supuesto que la experiencia no iba a ser la misma que la de aquellos cubanos que día a día viven y sobreviven en una isla de la cual yo no entendía por qué tanto alboroto. Comprenderán que este post no es un relato de mis aventuras cubanas sino la narración desde la mirada de un economista.

Curiosamente me sentí contento, como a quien le dicen que va a conocer alguna civilización casi extinta. De comunistas/socialistas o como quisiesen denominarse. Ideas que para el mundo occidental ya habían demostrado ser fallidas. Quería conocer cómo era ese Socialismo del Siglo XX y si en algo era mejor que ese Socialismo del Siglo XXI que cierto individuo agorilado pretende hacer creer (al pueblo venezolano) que es la vanguardia del pensamiento económico.

Una señorita que de casualidad viajaba conmigo en esos andares por La Habana señaló algo que me pareció curioso y que se vende como una idea exótica y superior. Y la frase que soltó fue “y es que aquí todos son iguales”. ¿Iguales? En qué sentido son iguales. Porque previamente el guía había explicado que los cubanos ricos habían decidido emigrar durante la revolución… y ahora todos eran iguales.

¿Pobres? Fue el primer pensamiento que me asaltó. Podrá sonar insensible pero esa era la realidad que se me revelaba a cada paso. No había vuelta que darle. Todos eran pobres. Por consiguiente, todos eran iguales. (Con sus excepciones revolucionarias, como se ve en la foto.)

Un Audi A4 avistado alegremente en La Habana, donde todos son iguales.Audi - Habana

Un paréntesis: una de las cosas que me pareció muy interesante fue que el racismo parecía inexistente. La isla había sido colonizada por españoles y por negros africanos. Sus descendientes pueblan la isla y no existe entre ellos – al menos en mi experiencia – un atisbo de desprecio entre ellos. Para mí, algo sorprendente y tal vez uno de los mayores éxitos de la revolución: creó un pueblo que no distingue por el color de piel.

Se me hizo notar que “todos eran iguales”… pero tal vez en cuanto a su riqueza material. En lo que podían adquirir. Sin embargo, en ciertas miradas se podía distinguir inconformismo, esa característica tan humana de querer más de lo que tenemos, de ser más de lo que somos. No un simple homo economicus, sino un hombre completo. El sentirse que esa situación no podía ser así.

Tuve la oportunidad de conversar con muchos habaneros. Si bien algunos se sentían felices viviendo así, otros, los de mirada disconforme referían que la vida no podría sobrellevarse si no trabajaban todos (dentro de la familia) por los quince pesos convertibles que ganaban al mes (alrededor de 16.20 dólares). Ellos no querían ser iguales y les estaban negando la oportunidad de sobresalir. Tal vez sus necesidades básicas estaban satisfechas. Tal vez tenían comida, vestido, educación, salud. Pero algunos quieren probar qué se siente sobresalir. Ser mejor que los demás. En general libertad.

Libertad como la describiría Amartya Sen. Aquella libertad que nos hace más felices, que nos hace “más ricos”, una riqueza intelectual, espiritual, cultural. Y en Cuba, una nación que se jacta de tener unos niveles altos de educación y salud, falta libertad. Qué importaba ya la libertad de expresión si ni siquiera la libertad de prosperar, de sobresalir se puede ofrecer.

P.D.- Tryp Habana Libre, era justamente el hotel donde me alojé. Un nombre que de hecho me llamó la atención y que me trajo a la memoria las ideas de Sen sobre libertad. De ahí el título del post.

Pobreza, Pensiones y Política

,

Esta semana me gustaría hacer eco de un artículo muy interesante escrito por un excelente profesor de la PUCP, el Dr. José Távara.

El artículo lo leí originalmente en el blog Actualidad Económica del Perú y lo copio íntegro a continuación.

 

Pobreza, Pensiones y Política

José I. Távara

Profesor PUCP

Arrancó la campaña electoral pero aún no sabemos si los candidatos tendrán la voluntad y el coraje de enfrentar, con estrategias y metas explícitas, el problema central de la pobreza que aun afecta a millones de compatriotas y se transmite a sus siguientes generaciones. Debería indignarnos y avergonzarnos que los niños y niñas pobres de nuestro país, no puedan acceder aún, en pleno siglo XXI, a servicios básicos de calidad que les permitan estar y crecer sanos, bien nutridos y educados, desarrollarse plenamente y ser felices.

La codicia de los poderosos y el cinismo de nuestros líderes han generado mecanismos de transmisión intergeneracional de la pobreza. Hemos avanzado muy poco en salud y educación, retrocedido en seguridad, y no se ha reformado el Estado para ponerlo al servicio de los ciudadanos. La reforma de los sistemas de pensiones ha fracasado por excluyente, pues sólo alcanza al 15% de la PEA, uno de los niveles más bajos de América Latina. Más del 70% de los adultos mayores carecen de protección social, una cifra que se eleva al 98% en las familias pobres rurales. Según proyecciones demográficas, el porcentaje de mayores de 65 años se elevará del 6% actual al 16% en el 2050, lo cual elevará la demanda por servicios de salud y seguridad social.

La desprotección de las personas mayores, genera mecanismos de transmisión y agudización de la pobreza. Hacerse cargo de ellas puede representar, para una familia pobre, permanecer en la pobreza o caer en la pobreza extrema. Por ello es urgente poner en marcha un sistema de pensiones solidarias no contributivas, es decir que no requieren de cotización previa a la seguridad social.

Estos sistemas se encuentran ampliamente difundidos a nivel mundial, y en la región destacan Brasil, Argentina, Chile, Bolivia, Costa Rica y Uruguay. Ellos permiten otorgar pensiones a personas mayores de familias pobres, que no están cubiertas por los sistemas contributivos. Según un estudio publicado el 2009 por la Mesa de Lucha Contra la Pobreza, otorgar una pensión solidaria de sólo 100 soles mensuales a personas pobres mayores de 65 años, que no reciben otra pensión, tendría un alto impacto en reducir la pobreza, a un costo total del orden del 0.25% del PBI (alrededor de mil doscientos millones de soles de hoy).

En agosto pasado el gobierno anunció un plan piloto de pensiones solidarias, pero se limita a los mayores de 75 años en extrema pobreza de 3 departamentos, con una partida de solo 2 millones de soles. Es urgente avanzar hacia un sistema con mayor alcance y cobertura, y por ello es impostergable una reforma integral de los otros pilares de la seguridad social, incluyendo los sistemas contributivos. Necesitamos un régimen de AFP menos confiscatorio y más equitativo con los trabajadores. Sin una expansión de la cobertura de estos sistemas, que pasa por una nueva ley de AFP, reformas en el régimen público de la ONP, y una reforma tributaria con crecimiento del empleo formal, será más difícil asegurar la sostenibilidad financiera de las pensiones solidarias, y de la seguridad social en general.

El Ministro de Economía considera irresponsable que los candidatos ofrezcan subir los sueldos, y su argumento podría extenderse a las pensiones solidarias propuestas en éste artículo. Bien vistas las cosas, sin embargo, lo irresponsable es continuar postergando, como lo han hecho los últimos gobiernos, reformas fundamentales en la tributación, la seguridad social, la salud y la educación, de las cuales depende el desarrollo de nuestro país y el bienestar de las futuras generaciones. Esperemos que gane el candidato con la voluntad y la capacidad de liderar estas reformas, de manera firme y efectiva.

Delincuencia empresarial

,

Muchas veces hemos leído historias de éxito, de personas con orígenes muy humildes que logran consolidarse como creadores de grandes empresas. Emprendedores que supieron vencer adversidades varias. El grupo Wong y los hermanos Añaños son ejemplos perfectos de este tipo de empresarios. Difícil encontrar algo que apañe tamaños esfuerzos y está demás decir que su ejemplo es inspirador.

Pero, al reverso de la moneda encontramos personajes oscuros, que provienen del submundo, donde la corrupción (en todas sus formas) campea. Personajes de reputación dudosa que van construyendo imperios, pero imperios en base a falsedad y delincuencia. Un empresario que tuviese una serie de litigios que van desde la estafa y la extorsión hasta el asesinato, difícilmente sería un empresario al que uno podría apoyar. No estaríamos ante un empresario, sino ante un delincuente. Y si este delincuente tuviese o (quisiese tener) suficiente influencia sobre nuestro ridículo congreso para aprobar leyes a la medida, ¿no consideran que debería levantarse al menos una legítima aunque mínima voz de protesta? Como se observará, la razón de este post es el Grupo Oviedo.

 

Protesta en la ciudad de Lima, aparentemente auspiciada por el grupo Oviedo.Gobierno-suspende-embargos-a-Pomalca-y-Tuman-600x397

La primera vez que tuve noticia de ellos fue cuando tomaron la dirección de Pomalca y Tumán. Todo parecía indicar que esta familia de pujantes cuzqueños era una expresión más de esa cara de nuestro Perú que es tremendamente emprendedora y hábil en los negocios. Pasaron los años y me encontré con artículos sobre ellos en las revistas de dos de los centros más importantes de maestrías empresariales en el país.

Nuevamente, la imagen de ellos era perfecta. Sin embargo, me asaltó una curiosidad. ¿Cómo un grupo empresarial pequeño, que tenía una cadena de supermercados de tamaño mediano en Cuzco se convirtió en dueño de los ingenios de Pomalca y Tumán? Otro punto muy curioso es que en ningún momento se cuestionaba nada respecto a su vida pasada, porque se los consideraba algo así como el nuevo milagro del empresariado peruano. Un caso de estudio interesantísimo para estas dos casas de estudio.

Fueron alabados por cierto canal de cable, un diario especializado en actividades empresariales continúa sacando publicidad a página completa de ellos. Y la pregunta fue siempre, ¿es verdad tanta belleza? ¿O es que estas publicaciones y programas sucumbieron ante las ingentes cantidades que suelen gastar el grupo en publicidad?

Mirémosle con otros ojos. Este “grupo empresarial” parece llevar consigo una forma de trabajo más cercana a la delincuencia común que a un brillante manejo estratégico. Han incrementado las deudas de los ingenios de Tumán y Pomalca, desde seis a más seiscientos millones de nuevos soles. Dicen que pagarán el total de las deudas hasta el 2035… sin embargo el Grupo Gloria cuando se hizo con el control de Casa Grande pagó en cinco años el total…

 

Marcha de trabajadores de Pomalca, el 24 de enero en la ciudad de Chiclayo.protesta-de-Azucareros-300x225

Piden que no se les embargue, obligan a sus empleados a protestar por las calles so riesgo de perder su empleo si no lo hacen, los llevan inclusive hasta las calles de Lima gastando dos millones de soles… y muchos de los opositores temen por sus vidas.

Un empresario tiene la habilidad de transformar la sociedad. Sus valores y principios se trasladan hacia esta y la llevan en su dirección. Lamentablemente la única herencia que recibirán Pomalca y Tumán será el de ciudades corruptas y violentas, serán ejemplo de cómo los empresarios-delincuentes son capaces de arruinar no sólo la prosperidad de un pueblo sino también sus valores.

Efectos de nuestra crisis: Xenofobia

,

Los efectos de la crisis actual sobre las economías de muchos países son (y serán) terribles. Y dentro de estas, serán las familias (y las generaciones venideras) quienes más los sufrirán. Recuerden: nosotros somos resultado de una situación similar. Somos hijos de una crisis, la del primer gobierno aprista.

Las crisis siempre dejan secuelas que afectan la forma cómo las familias suelen vivir. Los aproxima a otra realidad, los enfrenta a un mundo al que no están acostumbrados. Si bien es fácil que una situación de pobreza se revierta, una vez se dinamiza la actividad económica y los trabajos se incrementan, las secuelas psicológicas (por llamarlas de alguna manera) permanecerán tiempo después de que la crisis haya pasado.

Desde donde lo veo, las secuelas psicológicas atañen los miedos y odios más profundos, sobretodo en los grupos golpeados más fuertemente por las recesiones. Estos suelen ser, en los países desarrollados, los grupos de trabajadores. Son masas que claman por una explicación pues no pueden proveérselas por sí mismos. Se consideran víctimas de alguien y usualmente este alguien tiene que ser aquel que es diferente. Diferente física o intelectualmente.

xenofobia

La xenofobia cae perfectamente en la primera categoría. Usualmente las masas desesperadas consideran que las minorías les quitan trabajo, dinero, oportunidades; en definitiva, todo aquello que les podría haber salvado de la pobreza. Pensemos en los Estados Unidos: la ley SB 1070 de Arizona contra la inmigración ilegal permitía deportar a cualquier persona que ellos consideren ilegal (o sea, diferente); el atentado contra la congresista Giffords – en Arizona también – por considerársele defensora de inmigrantes; su siempre alegre muro fronterizo con México…

Pero si bien Estados Unidos es un ejemplo fácil, veamos algunos hechos desde Europa. Francia tiene una política que se podría calificar de desprecio hacia los gitanos y musulmanes. A los primeros se les ha expulsado mientras que a los musulmanes se les prohíben ciertas prácticas propias de su identidad. En España se vienen produciendo movimientos anti-migratorios muy fuertes. Recordando que las últimas elecciones, el candidato Mariano Rajoy, prometía el respeto a los derechos de los migrantes si estos respetaban las costumbres de los españoles. Y recientemente, en Rusia, el diplomático peruano Sergio del Castillo se encuentra desaparecido; se supone que grupos xenófobo de neofascistas lo habrían asesinado.

Es cierto, no se puede decir que la única causa de todo esto sea la crisis, pero debe resaltarse que es justamente después de la misma, que parecen agilizarse y afianzarse los sentimientos más xenófobos y retrógrados en la mente de los pobres de los países desarrollados.